La Policía Local de Arrecife frena la okupación de una vivienda en el Charco de San Ginés con una menor de edad
La menor de edad se había escapado de un centro de menores de Lanzarote el pasado mes de mayo
Info img: Charco de San Gines
La Policía Local de Arrecife ha actuado con celeridad para evitar una nueva okupación violenta en una vivienda situada en la Avenida César Manrique, en el Charco de San Ginés, en Lanzarote. La intervención tuvo lugar la noche del 11 de febrero, cuando una central de alarmas notificó a las autoridades sobre la presencia de intrusos en el inmueble.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron indicios claros de un intento de ocupación. La puerta principal había sido forzada y una de las ventanas estaba dañada. Además, el sistema de alarmas del inmueble había sido manipulado.
En el interior de la casa, los policías localizaron a dos personas, originarias del norte de África, según el Consistorio capitalino, una de las cuales es menor de edad y se había escapado de un centro de menores el pasado mes de mayo.
Colaboración ciudadana
Tras identificar a los okupas, la Policía Local de Arrecife inició diligenicas por un delito de usurpación del inmueble. La menor fue posteriormente puesta a disposición de la Fiscalía de Menores para determinar los siguientes pasos a seguir.
Este tipo de intervenciones no solo afectan a los propietarios, sino también a la seguridad de los vecinos, por lo que la policía hace un llamado a la colaboración ciudadana.
El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, ha solicitado a la ciudadanía que, al observar indicios de okupaciones violentas, se comuniquen inmediatamente con la policía. Esta colaboración es clave para que los efectivos puedan investigar y actuar lo más pronto posible. La intervención rápida puede prevenir no solo daños materiales, sino también situaciones de inseguridad.
Desde el año pasado, la Policía Local de Arrecife ha llevado a cabo varias operaciones dirigidas a desalojar ocupaciones ilegales en inmuebles en la ciudad. A lo largo de los meses, se han recibido alertas de vecinos sobre situaciones de inseguridad y okupación. En todos los casos, la Policía Local medió con estos okupas desalojados. Los inmuebles fueron tapiados por sus propietarios.