Canarias pide a Europa una estrategia valiente para limitar la compra de vivienda a los no residentes en las islas
Octavio Caraballo pide proteger la vivienda, adaptar la estrategia turística y garantizar la solidaridad europea.
Info img: Gobierno de Canarias
El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, expresó ante la Comisión de Islas de la Unión Europea la preocupación del Gobierno de Canarias por la falta de una estrategia firme que responda a los retos específicos de los territorios insulares. Entre ellos, destacó la urgencia de una política de vivienda que proteja a la población local, proponiendo limitar la compra de viviendas por parte de no residentes ante el impacto creciente del alquiler vacacional y la fuerte demanda extranjera.
Caraballo advirtió que esta presión está elevando los precios, reduciendo la oferta de vivienda habitual y poniendo en riesgo la cohesión social del archipiélago. Por ello, reclamó que las regiones insulares, especialmente las ultraperiféricas, participen de manera prioritaria en la elaboración de la Estrategia Europea de Turismo Sostenible, con un enfoque que garantice el derecho de los residentes a vivir en su territorio sin ser expulsados por el mercado turístico ni por el aumento del coste de vida.
El viceconsejero defendió que las islas deben dejar de ser consideradas periferia y pasar a ser parte activa en la búsqueda de soluciones europeas, subrayando su potencial como territorios líderes en innovación, sostenibilidad y transición ecológica. Propuso además la creación de una plataforma permanente de intercambio de buenas prácticas que permita a las islas compartir experiencias y fortalecer su papel dentro de la Unión Europea.
Finalmente, Caraballo mostró su preocupación por la propuesta del nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que apuesta por centralizar fondos y podría perjudicar a regiones como Canarias. Insistió en que el reconocimiento de la insularidad debe ir acompañado de recursos suficientes y estables, reclamando que la UE respete los principios de solidaridad que garantizan el desarrollo equilibrado de los territorios más vulnerables del continente.