La rehabilitación de la Casa de la Cultura de Yaiza se alarga hasta finales de 2026
El Gobierno de Canarias amplía los plazos de la rehabilitación de este Bien de Interés Cultural en Yaiza
Info img: Casa de la Cultura de Yaiza
La Casa de la Cultura Benito Pérez Armas seguirá cubierta por andamios más tiempo del previsto. El Gobierno de Canarias ha decidido ampliar de nuevo el plazo para ejecutar las obras de rehabilitación de este emblemático inmueble de Yaiza, uno de los espacios culturales con mayor carga simbólica del sur de Lanzarote. La nueva fecha límite para terminar los trabajos se fija ahora en el 31 de diciembre de 2026.
La actuación cuenta con una subvención directa de 897.128,10 euros concedida al Ayuntamiento de Yaiza en diciembre de 2023, una inversión clave para recuperar un edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La ampliación del calendario, formalizada por la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, implica también que el Consistorio dispondrá hasta el 28 de febrero de 2027 para justificar el gasto conforme a la normativa autonómica.
No es la primera vez que el proyecto ajusta sus tiempos. Se trata de la segunda modificación de los plazos inicialmente aprobados, una circunstancia que el Ejecutivo canario vincula directamente a la complejidad técnica y administrativa que conlleva intervenir en un inmueble protegido. Al tratarse de un BIC, cada decisión constructiva debe respetar criterios estrictos de conservación patrimonial, lo que ralentiza los procesos pero busca garantizar una restauración acorde al valor histórico del edificio.
Desde el Gobierno autonómico se defiende que la prórroga responde a una lógica de prudencia. La consejera Migdalia Machín ha insistido en que la Casa de la Cultura Benito Pérez Armas es un punto neurálgico para la vida social y cultural de Yaiza y, por extensión, de Lanzarote, y que la prioridad es asegurar que la rehabilitación se haga con rigor y garantías, incluso si eso implica ampliar los tiempos previstos.
Para el municipio, la obra no es menor. La recuperación de este espacio supone reforzar la oferta cultural local, dotar de mejores infraestructuras a colectivos y asociaciones, y devolver a la ciudadanía un edificio llamado a ser motor de actividad cultural y social. La inversión pública, subrayan desde la Consejería, mantiene intacto su objetivo: poner en valor el patrimonio y que el resultado final tenga un impacto real en la vida cotidiana de los vecinos.
El reto ahora es que el nuevo calendario se cumpla y que la Casa de la Cultura vuelva a abrir sus puertas como un espacio renovado, funcional y respetuoso con su historia. Si los plazos se consolidan, Yaiza podría encarar el final de la década con uno de sus referentes culturales plenamente recuperado, reforzando la identidad local y el papel del patrimonio como eje de cohesión y desarrollo cultural en Lanzarote.