Lanzarote ante el desafío turístico crece en el año pero noviembre deja señales que invitan a la reflexión

Crecimiento anual sólido, con alertas puntuales que invitan a revisar el modelo turístico

10-01-2026 Turismo

Lanzarote ante el desafío turístico crece en el año pero noviembre deja señales que invitan a la reflexión Info img: Playa Blanca paseo maritimo

Lanzarote vuelve a situarse, una vez más, en el centro del mapa turístico canario. Los datos de llegadas correspondientes a noviembre y al acumulado de enero a noviembre de 2025, extraídos de ASOLAN, ofrecen una fotografía que merece algo más que una lectura apresurada. No estamos ante cifras alarmantes, pero tampoco ante números que inviten a la autocomplacencia. Como casi siempre, la realidad es más matizada.

Noviembre cerró con 292.663 turistas, un 2,3% menos que en el mismo mes del año anterior. No es una caída dramática, pero sí significativa en tanto rompe una inercia de crecimiento casi continuo. Llama especialmente la atención el retroceso del mercado peninsular (-6,6%), tradicionalmente más sensible a los precios, a la conectividad y al contexto económico general. El turismo internacional, aunque también a la baja (-1,9%), muestra una mayor resistencia, lo que confirma la fortaleza estructural de Lanzarote como destino exterior.

Al observar los mercados emisores, el análisis se vuelve aún más revelador. El Reino Unido sigue liderando con claridad, pero su descenso del 5,5% invita a no dar nada por garantizado. Alemania, otro pilar histórico, continúa una tendencia preocupante, tanto en noviembre como en el acumulado anual. Frente a ello, Irlanda, Italia o incluso Bélgica —con comportamientos dispares según el periodo— apuntan a una diversificación que convendría consolidar con inteligencia y planificación, no a golpe de improvisación.

La visión anual, sin embargo, introduce un elemento de serenidad. Entre enero y noviembre de 2025, Lanzarote recibió más de 3,17 millones de turistas, un 3% más que en 2024. El crecimiento del mercado peninsular en el conjunto del año (+7,4%) es especialmente relevante y desmonta lecturas simplistas basadas en un solo mes. En un contexto regional, la isla se sitúa en una posición razonablemente sólida, aunque por detrás de Fuerteventura o Gran Canaria, que crecen con más intensidad.

La cuestión de fondo no es solo cuántos turistas llegan, sino qué modelo estamos reforzando. Más visitantes no siempre significa más bienestar, ni mayor calidad de vida para quienes viven aquí todo el año. Lanzarote, con su fragilidad territorial y su identidad tan definida, no puede permitirse debates superficiales. Los datos de ASOLAN deben servir para algo más que titulares: han de alimentar una reflexión madura sobre sostenibilidad, diversificación de mercados, calidad del empleo y equilibrio social.

 

El turismo seguirá siendo nuestro principal motor económico. Negarlo sería tan absurdo como ignorar sus efectos colaterales. La tarea adulta —la única realmente responsable— consiste en leer bien los números, entender sus causas y anticipar escenarios. No se trata de crecer por crecer, sino de saber hacia dónde queremos ir como isla.

d Atos Asolan