El Gobierno de Canarias impulsa la restauración ambiental de los márgenes de la circunvalación LZ-3 de Arrecife
Una inversión de 1,8 millones para restaurar los márgenes de la circunvalación de Arrecife y mejorar su integración paisajística
Info img: LZ-3
La circunvalación de Arrecife afronta por fin una de sus asignaturas pendientes. El Gobierno de Canarias ha dado luz verde a la restauración ambiental de los márgenes de la LZ-3, una actuación largamente demandada que busca corregir el impacto paisajístico de una de las principales vías de acceso a la capital lanzaroteña.
El encargo ha sido realizado a la empresa pública GESTUR Canarias, que asumirá tanto la redacción del proyecto como la ejecución de las obras. La inversión prevista asciende a 1,82 millones de euros, financiados íntegramente con fondos autonómicos, y el plazo estimado de los trabajos es de doce meses. La intervención se impulsa desde la Viceconsejería de Infraestructuras y pretende cerrar de manera integral el desarrollo de esta carretera clave para la movilidad insular.
Más allá del asfalto, el proyecto pone el foco en el entorno. La actuación permitirá recuperar espacios degradados que hoy ofrecen una imagen poco acorde con el paisaje de Lanzarote, mejorar visualmente la entrada a Arrecife y reforzar la convivencia entre la infraestructura viaria, el entorno urbano y el espacio natural que la rodea. La restauración se adaptará a las características del territorio, con criterios paisajísticos y ambientales acordes a la identidad de la isla.
Desde la Consejería de Obras Públicas se defiende que esta intervención no se limita a un lavado de cara. El objetivo es corregir impactos acumulados durante años, integrar la carretera en su contexto real y aplicar principios de sostenibilidad alineados con iniciativas como el proyecto BIOCRIT y el Pacto por el Paisaje, referencias en la planificación territorial de Lanzarote.
La LZ-3 es una vía estratégica para miles de conductores cada día, pero también una carta de presentación para quienes acceden a la capital. Su estado actual contrasta con la sensibilidad paisajística que históricamente ha definido a la isla. Con esta actuación, el Ejecutivo autonómico trata de equilibrar funcionalidad y respeto al territorio, una combinación cada vez más exigida por la ciudadanía.
La restauración ambiental de la circunvalación de Arrecife abre una nueva etapa en la forma de entender las infraestructuras en Lanzarote. Si el proyecto cumple sus objetivos, no solo mejorará un acceso clave, sino que marcará un camino en el que la movilidad y el paisaje dejen de avanzar por carriles separados.